martes, 17 de septiembre de 2013
Capítulo tres.
Maratón[1/4]
{Narra Harry}
Muchas veces la vida nos arranca las alas para volar, en otras ocasiones, nosotros mismos nos encerramos en una jaula, en este caso, yo estaba coleccionando a una nueva ave.
- ¿De qué hablas Tommo?- grité mientras veía un estante lleno de libros con tan solo el tema de fantasía - ¿Qué chica?
- ¡Ojos celestes, linda sonrisa, hermosa como la describiste!- gritó.
- Déjame buscar esto y ahora bajo y deja de gritar- le dije riendo.
No le hice caso, ya que sabía de sus bromas, tome el último libro en la lista de Gemma, y baje las escaleras con cuidado, ya que delante de mí llevaba toda la montaña de libros. Al llegar abajo, pasé junto a Louis y puse los libros en el escritorio, alcé la vista y mi corazón se detuvo un segundo.
- Hola Sara- sonreí intentando no parecer sorprendido - ¿Trabajas aquí?
- No- dijo Louis- Solo le gusta estar detrás de un escritorio viendo a un ruloso comprar cientos de libros.
Sara sonrió y comenzó a pasar todos los libros a la caja registradora, vi como al verme nuevamente se sonrojaba y sus ojos daban cierto brillo.
- Hola Harry- sonrió - ¿Me estas siguiendo?
- Eso parece- reí – Creo que eso de que Nueva York es una ciudad grande resultó ser una mentira.
Comenzó a reírse y la observé bien, tenía su cabello ondulado y largo amarrado en una trenza, tenía unos lentes para leer encima de su cabeza y ese rubor que aumentaba cada vez más al verme. Me gustaba eso.
- ¿Alguien tendrá una fiesta de libros?- sonrió – Espero que no conduzcas después de tanto leer, puedes tener un accidente.
- Intentaré controlarme- reí.
Louis rio al vernos hablar pero se quedó callado, sabría que más tarde me molestaría con eso.
- De acuerdo, siete libros. ¿Necesitas algo más?
- ¿Siete?- pregunté – Gemma me pidió ocho.
Comencé a leer la lista nuevamente y había olvidado el último libro. “Orgullo y prejuicio” le mostré la lista a Sara y ella sonrió.
- Iré por el- dijo y se apartó de su escritorio, caminó hasta las escaleras y subió al segundo piso.
- Y yo que creí que exagerabas- dijo Louis – Invítala a salir.
- No- dije - ¿Y si dice que no? Además, ¿Qué tal si tiene novio?
- Harry Styles tiene miedo- dijo el – Vaya, vamos Hazza, hazlo, no pierdes nada.
Me quedé pensando en la posibilidad que me planteaba Louis, Sara bajó las escaleras y de nuevo se colocó detrás de su escritorio.
- Lo tengo- dijo mientras señalaba el libro - ¿Eso sería todo?
- Si – sonreí.
Ella puso todos los libros en una bolsa blanca y me la dio, le di el dinero y ella lo guardó en su caja registradora.
- Fue un placer volver a verte Sara- le sonreí.
- Igualmente- volteo a ver a Louis y sonrió sonrojada – Mucho gusto Tomlinson.
- Parker- sonrió Louis, dejó su taza en el escritorio de Sara y salió de la tienda.
Le sonreí a Sara y ella volvió a sonreír, de aquella manera tan natural que tenía. Seguí a Louis y salimos ambos. El me miró con reproche y me dio un golpe en el estómago con el codo.
- ¿Por qué fue eso?- le dije.
Me quitó con un golpe brusco la bolsa de libros y señaló la librería.
- ¡Invítala a salir! – dijo.
- Louis- comencé – Sabes perfectamente porque no puedo invitarla a salir, lo sabes, todos ustedes lo saben.
- ¡Si lo sé!- dijo – Y siempre me ha parecido una estupidez, no puedes estar soltero toda tu vida, sin salir, sin que te guste alguien, vamos ve o juro que te arrancaré tus rulos.
Lo voltee a ver y suspiré profundamente, volví a entrar a la librería y vi a Sara mover su té con una cucharita, me volteo a ver sorprendida y reí por los nervios.
- ¿Volviste para decirme que te pareció la mermelada de frambuesa?- sonrió.
- Olvidé decirte algo- dije y me acerqué a ella.
Sabía que me iba a arrepentir de esto, lo sabía pero aun así lo hice. Tal vez ella era diferente, tal vez porque era asombrosa, tal vez porque si no hubiera estado cerrada la librería principal, no la hubiera vuelto a ver, tal vez porque Louis tenía razón y tenía que comenzar a salir con alguien, aunque sea solo una vez. Tome un lapicero que estaba encima de su escritorio y tome su brazo, ella de nuevo sonrojada me miró a los ojos. Al igual que anoche, su piel era cálida, y latía velozmente, sonreí para mí mismo al saber que era por mí, parecía modesto, pero era cierto. Comencé a escribir en su brazo mi número de teléfono, al final escribí mi nombre y ella río.
- Era más fácil anotarlo aquí- dijo mientras me enseñaba su teléfono.
- Así me aseguro que recuerdes llamar- sonreí y le di mi teléfono – Quisiera el tuyo.
Bajo la mirada, lo tomó y comenzó a escribir su número.
- ¿Quisieras salir conmigo esta noche?- pregunté de golpee.
Alzó la mirada para verme y nuestros ojos se encontraron.
- Me encantaría- sonrió.
Le devolví la sonrisa, y ella me devolvió mi teléfono. Allí estaba yo, viendo a una chica que acababa de conocer, solo sabía cuatro cosas de ella, se llamaba Sara Parker, trabajaba en una librería, era Directioner, y era sumamente hermosa. Además de que era totalmente diferente al resto.
- ¿Te digo algo?- dijo y puso sus manos encima del escritorio – En serio estás loco.
- ¿Por qué?- pregunté sonriéndole.
- ¿Cuántas modelos, cantantes, periodistas, hermosas no están locas por ti? – dijo y se sonrojó aún más – Y tu estas aquí, invitándome a salir, estás loco.
- Tú al igual que todo el mundo conocen a Harry Edward Styles Cox, el chico que audicionó en the x factor y lo juntaron con otros cuatro chicos para ser ‘One Direction’, pero no sabes de mi pasado, ni lo que realmente quiero. Sé que tú al igual que todas las Directioner piensan que solo las chicas rubias son hermosas para mí. …- suspiré y la voltee a ver – No sabes que en realidad hay una parte de nosotros que es controlada, realmente yo no soy un mujeriego como lo dicen en internet.
Ella se quedó callada y al instante me arrepentí de haberlo hecho, no era justo desquitarme con ella, lanzarme toda mi ira, más de dos años siendo controlados por un contrato. Yo no era como todos decían, jamás había estado enamorado, jamás había experimentado tantas cosas. Si le contara a Sara cuantas veces me arreglaron ‘citas’ con chicas desconocidas para darme fama de ‘mujeriego’ tal vez se reiría porque creería que es broma.
- Harry- dijo seriamente- Créeme, no todas las Directioners somos iguales. Sé que no eres como todos los medios dicen. Y yo no creo lo que dicen de ti en internet.
Sonreí y la miré a los ojos, definitivamente no era como el resto.
- Hoy a las ocho, nos vemos afuera de la librería, ¿Te parece?
Ella sonrió nuevamente y suspiró, después de eso me tomo del brazo y me dio una palmadita en el hombro.
- Harry Styles me está invitando a salir- sonrió – Tal vez esperas que ahora grite que si como una histérica y me ponga a llorar y lo ponga en Twitter ¿cierto?
Me quedé callado sin saber si lo decía en serio o era broma. Me alivio ver que una sonrisa apareciera en sus labios.
- Al igual que la foto, esto será privado- sonrió.
- No creo que la cita sea tan privada- dije, más tarde tendría que explicarle que teníamos que irnos con cuidado, porque si alguien nos veía las cosas se complicaran mucho.
- Me imagino – sonrió- Te veo más tarde Styles.
Le sonreí y salí de la tienda, Louis sonrió al verme y me dio la bolsa de libros.
- ¿Qué pasa Harry? ¿La invitaste a salir?
- Si- dije – Vamos al hotel.
Sin darme cuenta, estaba condenando a Sara a muchas cosas.
Para mí era demasiado complicado porque me sentía culpable, tal vez a esta hora mañana, Sara ya no podrá volar libremente como hasta ahora lo ha hecho.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario